Esa palabra | Eugenia Elizondo

Bañaré mi cuerpo de miel
desvestida de apegos y rencores
me despojaré de miedos y amarguras
y gritaré esa palabra
la seguiré afanosamente
la diré con dulzura o con furia
para que no caiga
en estos oídos sordos

me abriré el pecho
y tomaré el corazón entre mis manos
veré si aún late
sabré si todavía se conmueve
ante el dolor de mi hermano
buscaré esa palabra
hablaré hablaré hablaré
romperé el silencio

rezaré por ella
una y otra vez
suplicaré al cielo
como lluvia en el desierto
esa palabra sea sangre ardiente
fragua que me transforme
que esa palabra sea yo
que yo sea esa palabra

desgarraré mi coraza
para quedar en carne viva
hasta que me convierta en humano
sin tregua he de tomar esa palabra
será mi religión
mi bandera
mi cuna y mi sepulcro
no callaré nunca más

j u s t i c i a

 

EUGENIA ELIZONDO Monterrey N.L. Radica en Tijuana. En línea su libro Tierra de sal.

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