Despertar | Iliana Rodríguez Zuleta

Soñé con un Dios Desollado, Señor de la Renovación.
En mi sueño
prometía primaveras.
Desperté:
me miraba, sin ojos,
una incomprensible máscara de muerte.
Soñé con sombras.
Dos veces veinte
más tres: y siempre más.
Sombra tras sombra, crecía la sombra.
Era una mortaja que cubría la tierra caliente
de sangre;
mortaja que el desierto del norte cubría
con cruces rosas,
que cubría los rostros de los colgados en los puentes,
que cubría despedazados, ultrajadas.
Soñé con mortajas de sombra.
Desperté:
me miraban los ojos vivos
desde el fondo de sus fotos.
Soñé con una pira que arrasaba carnes, huesos,
llantas, uñas, pelo, sueños.
Con una pira absurda que los cielos incendiaba.
Soñé los más horribles sueños.
Los sueños del quebranto y de la injuria.
Y me cansé,
ya me cansé
y quisiera despertar ahora.

 

La autora es responsable de la página Iliana Rodríguez.

 

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