Icnocuicatl | Judith Santopietro

A la memoria de los 43 estudiantes de Ayotzinapa

El día llueve y llora sus cenizas,

rostros        casi limpios huesos       duermen entre el fango,

los arropamos  en la espesura del miedo

como se acaricia una flor crisálida

o a un diminuto colibrí nacido ayer

Decíamos,

cada  atardecer,

en el esplendor más sucio de las calles

              saldrán     saldremos       saliremos

conjugando el verbo de estas imperfectas flores

 

Dijiste           

estoy contigo     aquí      en el fondo de un basural

no hay luz                     no hay  sombra               ningún fuego nos quema

sólo perros hacen guardia alrededor del río       nadie sabe si es amargo este caudal

 

 

Eran así nuestros niños murmurando al mundo

en la cosecha dorada del Sur,

cubiertos de los copos de aguanieve,

entre amaranto y trigo      allá por los maizales,

con sus pesadillas de niños

y el dolor del primer diente

acaso la enfiebrada cara después de un aguacero

 

O quise decir que eran casi niños

que miramos cada foto

y parecía tan breve la mirada

desde donde punzan hoy sus huesos como astillas

 

En el luto de esta noche

                          (un ferry brama cada hora)

me pregunto cuándo volveré a pisar las calles de mi patria

o si mi patria es el territorio donde poso mis pies ahora mismo,

o si mis pies son dos arcas que navegan sin libros     sin platos  ni comida, 

si son pájaros de otoño y sus únicas hojas caen del cielo    desecadas    tristes,

si mi patria es la inmensidad de cadáveres en cada esquina,

si ya pasaron siglos

y aún la ciudad está sitiada.

New York City, diciembre, 2014.

JUDITH SANTOPRIETO (Córdoba, Veracruz, México, 1983). Actualmente, radica en la ciudad de Nueva York, donde desarrolla Editorial Cartonera Iguanazul: Literatura en Lenguas Originarias, proyecto de revitalización de las lenguas mexicanas entre la comunidad migrante.

facebook: Judith Santopietro
twitter: @judesantopietro

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